Juntos en todo
Durante un período de dos meses, en 1994, un millón de tutsis fueron asesinados en Ruanda por miembros de la tribu Hutu. En los comienzos de ese horrendo genocidio, el pastor Geoffrey Rwubusisi habló con su esposa sobre alcanzar a las mujeres cuyos esposos habían sido asesinados. Ella dijo: «Lo único que quiero hacer es llorar», ya que también había…
Final con gracia
Ruthless Trust [Confianza implacable], la obra maestra de escultura del artista Doug Merkey, presenta una figura humana de bronce aferrada desesperadamente a una cruz de madera. Merkey escribe: «Es una expresión muy simple de nuestra postura constante y apropiada en la vida: una intimidad total e irrestricta con Cristo y el evangelio, y una dependencia de ambos».
Fructífero hasta el final
Aunque Lenore Dunlop tenía 94 años, su mente era aguda, su sonrisa, brillante; y muchos percibían su amor contagioso por Jesús. No era inusual encontrarla con los jóvenes de la iglesia; su presencia y participación eran fuentes de alegría y ánimo. Su vida era tan vibrante que su muerte nos tomó por sorpresa. Como una corredora enérgica, cruzó a toda velocidad la línea de llegada de la vida. Su energía y devoción eran tales que, tan solo días antes de morir, había completado un curso de 16 semanas sobre llevar el evangelio a todo el mundo.
Oraciones perseverantes
«Las oraciones son inmortales» es la llamativa frase de E. M. Bounds, cuyos escritos clásicos sobre la oración han inspirado a varias generaciones. Sus comentarios sobre el poder y la naturaleza perdurable de nuestras oraciones siguen diciendo: «La muerte puede cerrar los labios que las han expresado, el corazón que las sintió quizá deje de latir, pero las oraciones continúan vivas delante de Dios; […] sobreviven a una generación, a una era, a un mundo».
Haz lo que dice
Daniel tenía que participar en la boda de su hermano, pero no se presentó. Era comprensible que los familiares estuvieran decepcionados, incluida su hermana Jazmín, quien estuvo a cargo de leer las Escrituras. En la ceremonia, leyó sin errores el conocido pasaje bíblico de 1 Corintios 13 sobre el amor. Pero tiempo después, cuando su padre le pidió que le entregara un regalo de cumpleaños a Daniel, ella vaciló. Le resultó más difícil poner en práctica las palabras sobre el amor que leerlas. No obstante, poco después se arrepintió y admitió: «No puedo levantarme y leer las Escrituras sobre el amor y no practicarlo».
Un escudo alrededor de mí
Nuestra iglesia sufrió una pérdida lamentable cuando Pablo, nuestro dotado director de canto, murió a los 31 años en un accidente en un bote. Él y su esposa DuRhonda conocían lo que era el dolor, ya que habían sepultado a varios hijos que habían muerto antes de nacer. Ahora habría otra tumba cerca de las de los pequeños. La aplastante crisis que experimentó esa familia fue como un golpe casi mortal en la cabeza.
¡Grandes cosas!
El 9 de noviembre de 1989, el mundo quedó atónito y emocionado ante la caída del muro de Berlín. La pared que había dividido la capital alemana durante 28 años se había derribado, y la ciudad volvería a estar unida. ¡Había ocurrido algo grandioso!
«Aunque»
En 2017, la oportunidad de ayudar a algunas personas tras la devastación producida por el huracán Harvey en Estados Unidos nos motivó a un grupo a viajar a Houston con el objetivo de alentar a los afectados por la tormenta. Mientras ayudábamos, nuestra fe fue desafiada y fortalecida al acompañarlos frente a sus iglesias y casas dañadas.
Listo para ser restaurado
Mientras servía en el ejército en Alemania, me compré un Volkswagen Beetle 1969 nuevo. ¡Era hermoso! El verde oscuro del exterior complementaba el cuero marrón del interior. Pero con los años, comenzaron a suceder cosas, incluido un accidente que arruinó el estribo y destruyó una de las puertas. Con más imaginación, podría haber pensado: «¡Mi auto clásico era un candidato perfecto para una restauración!». Y con más dinero, podría haberlo arreglado… pero nada de eso ocurrió.
Desvíos divinos
A veces, nos resulta difícil escuchar «no» o «ahora no» de parte de Dios. Al inicio de mi ministerio, surgieron dos oportunidades de servicio en iglesias, pero ambas puertas terminaron cerrándose. Después de estas dos desilusiones, surgió otro puesto, y esta vez, me seleccionaron. Con ese llamado ministerial, vinieron trece años de trabajo pastoral que impactó muchas vidas.